Libro 1 parte II
Libro 1 parte II
Del origen y del uso del dinero y la formación de los precios
El producto del
trabajo que realizamos apenas puede cubrir una pequeña franja de nuestras
necesidades, la mayoría de estas se satisfacen mediante el intercambio.
Intercambiamos los excedentes de nuestro trabajo por los excedentes del de
otro.
Cuando se inició la
división del trabajo el intercambio se vio lastrado. Ya que si tenemos más de
una mercancía debemos encontrar a alguien que necesite esa mercancía. Pero no
solo eso, sino que ese alguien tenga un excedente del producto que nosotros
necesitemos, por tanto hay una dificultad para los intercambios.
De esta necesidad
surgen los medios de cambio. En la antigüedad se hacía con cabezas de ganado,
sal… Pero parece que en la mayoría de las sociedades se prefirió el uso de
metales ya que son duraderos en el tiempo y se pueden dividir.
Así surge el
prototipo de lo que conocemos como dinero. Lo que se utilizaba al principio
para intercambiar eran los metales sin acuñar, eran normalmente de cobre plata
u oro y creaban toda una serie de problemas como el del peso ya que en la
antigüedad cuando se hacía por peso era complicado hacerlo con precisión. De
allí surge la necesidad de un sello público para dar un valor internacional a
ese metal.
Ahora indagaremos en
el concepto de VALOR. Existen dos tipos de valor.
Valor de uso: La
utilidad de algún objeto en particular
Valor de cambio:
Poder de compra
Las cosas que tienen
un gran valor de uso con frecuencia tienen un bajo o casi ningún valor de
cambio. Por ejemplo, el dilema del agua y del diamante. El agua tiene un gran
valor de uso, pero apenas tiene valor de cambio. Y justo lo contrario ocurre
con el diamante
Como nuestro trabajo
no podrá satisfacer todas nuestras necesidades debemos satisfacerlas mediante
el trabajo de otros. Por tanto, un hombre será rico o pobre dependiendo de la
cantidad de trabajo que pueda obtener de la otra persona. Por lo tanto, el
valor de cualquier mercancía es igual a la cantidad de trabajo que le permite a
la persona comprar u ordenar.
El precio real de
todas las cosas es el esfuerzo y la fatiga que su adquisición supone. Cuando
compramos algo lo compramos con trabajo (es decir nosotros hemos trabajado para
conseguir dinero y con ese dinero compramos algo). Por tanto, intercambiamos parte
de nuestro trabajo por lo que nosotros creemos que equivale a este. Es decir,
al trabajo que hemos realizado le atribuimos un valor de uso y lo intercambiamos
por un bien que creemos que equivale al valor de uso que hemos atribuido anteriormente.
Haciendo un pequeño paréntesis
vamos a ver como se mide ese precio. Partiendo de que el trabajo sea el precio
real del intercambio no es la medida con la cual se realizan normalmente los
intercambios ya que es complicado medir la calidad del trabajo que hay detrás
de una mercancía ya que hay diversos grados de esfuerzo, formación etc… Por tanto,
el ajuste no se hace mediante una medición objetiva sino mediante el “regateo y
la medición” del mercado. Es por tanto más natural estimar el valor cambio no
por el trabajo sino mediante la cantidad de bienes que podemos comprar con él,
en el trueque se estima mediante la cantidad de mercancías, pero con la
introducción del dinero este se convierte en el modo de cambio.
Pero con la entrada
del dinero nos encontramos que este cambia de valor a lo largo del tiempo, y la
cantidad de trabajo que podemos comprar con este depende de la riqueza de las minas
(época donde los medios de cambio eran el oro y la plata). Pone el ejemplo del
descubrimiento de las minas de América para ver como afecta esto. Cuando se
descubrieron las minas y se incrementó la cantidad de metales costaba menos
trabajo trasladarlas( ya que era mas abundante y no se requería mucho esfuerzo
para encontrarlas), el trabajo que se podía comprar con esos metales era menor.
Por eso el trabajo es una buena medida del valor y representa el precio real de
las cosas, mientras que el dinero representa el precio nominal y este es la
mejor forma de reflejar dicho valor.
Resumiendo, un poco
el circulo sería así. Se necesita una cantidad de trabajo para extraer oro y
plata de las minas y este es intercambiado por el trabajo que se requiere para
fabricar las mercancías. Cuanto menos trabajo se necesite para extraer el oro y
la plata menor será la cantidad de mercancías que podemos adquirir (aunque en
estas últimas hay la misma cantidad de trabajo incorporada por tanto su valor
real se mantendría igual mientras que el nominal habrá caído).
Una vez expuesto
esto volvamos con el concepto de precio. Recordemos que el precio real es el
trabajo que cuesta producir algo. En la época primitiva los trabajadores
disponían de todo el producto de su trabajo para poder usarlo, es decir en la
época de los cazadores estos podían utilizar como quisiesen el fruto de su
trabajo. Por tanto, en esa época el precio real únicamente estaba compuesto por
el trabajo que se llevaba incorporado en él. Pero esto empezó a cambiar cuando
nos empezamos a acercar a sociedades más mercantiles.
Cuando el capital se
acumula en manos de unas personas concretas estas lo emplearán para poner a
trabajar a gente. Esas personas proporcionarán los medios de producción, y los
trabajadores el valor a esa mercancía. Entonces nos encontramos frente a un
dilema, la persona que adelantó el capital necesita obtener unos beneficios por
su inversión (sino no hay sentido de arriesgarse), por tanto el valor que
añaden los trabajadores se va a dividir en dos partes, una irá al empleador y
el resto a los empleados. La peculiaridad que tienen los beneficios es que
pueden diferir a pesar de haber el mismo trabajo. Por ejemplo, imaginemos una
tasa de beneficios del 10% y se invierte 100 y 200. El primero obtendría un
beneficio neto de 10 y el segundo de 20 a pesar de que el trabajo que hayan realizado
sea el mismo.
Viendo esto se
concluye que dentro del precio de las mercancías los beneficios del capital tienen
una naturaleza distinta que los salarios del trabajo. Y en este estado de las
cosas el producto del trabajo no pertenece por completo al trabajador, sino que
debe compartirlo con el empleador. Pero hay un tercer componente y es la renta
que debemos pagar al terrateniente, así que la formula final del precio en sociedades
más avanzadas sería:
Precio real=renta+trabajo+beneficio del capital
Lo normal cuando se haga un intercambio es que este se de por el precio real de los bienes. Pero no se da el caso, el precio que normalmente hay es el precio de mercado que puede diferir del real( natural de ahora en adelante).
El precio natural se
da cuando el precio de venta es igual a lo que se necesita para producirla, es
decir las tasas naturales de la tierra, el salario y de beneficios( estas tasas
van determinadas en parte por la sociedad y en parte por la riqueza/pobreza del
país). Cuando se vende una mercancía por su precio natural, se está vendiendo
por exactamente lo que cuesta producirla, es decir su precio real.
El precio de mercado
es el precio habitual al que se vende una mercancía que puede estar por encima
o por debajo del anterior. Y este precio viene regulada por la oferta y la
demanda.
Cuando la demanda
supera a la oferta, todos aquellos que estén dispuestos a pagar el valor de la
renta, salario y beneficio no podrán ser satisfechos con la cantidad que
desean, por tanto algunos estarán dispuestos a pagar mas por ella aunque eso
haga que el precio este por encima del natural. Y justo lo contrario ocurre con
un exceso de oferta.
Pero cuando la oferta
de un bien es igual a la demanda de otro bien el precio de mercado tiende a
coincidir al precio natural. Y esto tenderá a ocurrir cuando haya un mercado de
libre competencia, sin monopolios concedidos por los gobiernos y los gremios.
Concluyo aquí la exposición
acerca de la composición de los precios. Próximamente hablaré sobre la
naturaleza de los salarios y los beneficios.
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